Editorial

 

El socialismo es posible, ilusos son los liberales

 

Es un debate y una preocupación que siempre está, en los medios, el parlamento, en las campañas electorales, y sobre todo en la planificación de los organismos internacionales como la ONU y el G20, el de cómo combatir la pobreza. Es uno de los ejes fundamentales de la agenda política siempre. Por supuesto que, aunque pasen los años, pasen los parlamentarios, los periodistas “serios” y los sec. generales de Naciones Unidas, siempre se trata de combatir la pobreza sin cuestionar los privilegios y la separación en clases de la población. Curiosamente, con esta forma de combatir lo primero sin cuestionar lo segundo, la cantidad de pobres del mundo no hace otra cosa que aumentar sistemáticamente. Circunstancialmente, en algún país, la pobreza puede disminuir (en nuestro país ha pasado más de una vez), pero ni por asomo es capaz de revertir la tendencia general. La brecha entre ricos y pobres es cada vez más grande y más profunda. Esto quiere decir que los ricos cada vez son menos, y más ricos, y los pobres cada vez son más, y más pobres.

Parece que el problema terminara siendo sencillo si uno ordena los elementos correctamente; no se puede erradicar la pobreza sin cuestionar y combatir lo que la genera. El capitalismo es una fábrica de pobres. Para combatir la pobreza hay que combatir el capitalismo.

Hay que decir, sin aspavientos ni melodrama, que es posible un mundo sin pobreza miserable, sin gente muriendo a montones de enfermedades curables, sin guerras de saqueo sistemáticas, sin un fin del mundo por colapso ecológico o nuclear. Es posible inclusive un mundo sin Estado, sin matrimonio, sin dinero. Es posible, aunque para nada fácil. Lo cierto es que la prehistoria puede terminar, pero terminar con la pobreza en el capitalismo es absolutamente imposible, es un delirio liberal. El socialismo es posible, ilusos son los liberales.

 

Ajuste (Manual para no pagar la crisis que provocaste)

 

Hoy Uruguay y la región, están bajo ajuste. Terminado el auge económico de la región generado (siempre) por el buen precio en el mercado internacional de las materias primas (commodities), se termina el llamado ciclo progresista. Históricamente ha sido así: con auge económico gobiernan los liberales (los batllismos por ej.), y en crisis los conservadores (pachequismo, coalición herrero-ruralista). El ejemplo de Argentina es mucho más gráfico; suben los commodities gobierna Perón, bajan los commodities golpe gorila. Ni el FMI, ni los capitalistas confían en los progresistas para llevar adelante un ajuste, de todos modos éstos disputan fervientemente esa posibilidad. En Argentina Macri está llevando adelante un ajuste “de mango reboliado”; endeudamiento, devaluación de dos cifras, inflación de tres, tarifazos, pérdidas de miles de puestos de trabajo y una siniestra reforma jubilatoria que provocó una gigantesca movilización popular en diciembre pasado, que hizo acordar a las heroicas y sangrientas jornadas de diciembre de 2001, cuando el pueblo trabajador echó al delincuente ajustador de De La Rua y lo pagó con 39 muertos. El 2018 cierra para Macri con un gran espaldarazo a este ajuste criminal por parte de los líderes de las principales potencias mundiales en la reunión anual del G20. Un juntadero de lobos de proporciones bíblicas. El presidente argentino, que no para de dar muestras de ser un incapaz muy entusiasta, se jactó de haber logrado organizar el evento. Invariablemente y para que no faltara el distintivo toque disfuncional, se olvidó de ir a buscar al presidente de Francia al aeropuerto y le tocó el himno nacional al jefe de seguridad de la delegación china en vez de al primer mandatario. En esto gastó u$s 80 millones. Por supuesto que el problema de estas cumbres no es lo que cuesta realizarlas, así como el problema de la barbarie capitalista no son los altos sueldos de los senadores y burócratas; pero no es un dato menor que un país pobre como la Argentina haya gastado en dos días y en pleno ajuste casi el doble del presupuesto público de todo un año de Uruguay.

De este lado del Plata, la administración Vázquez, más tímida que la de su vecino, está llevando adelante una desindexación salarial con las pautas a la baja en los consejos de salario, un TLC semi colonial con Chile, perdida de miles de puestos de trabajo, aumento del endeudamiento público y una devaluación de más de diez puntos luego de la exigencia de los autoconvocados (cámaras rurales y empresariales) en el recordado acto de Durazno. Astori y varios representantes del gobierno y de todos los partidos de la oposición de derecha han hecho declaraciones públicas respecto de la necesidad de reformar el sistema jubilatorio: aumentar la edad de jubilación y modificar los haberes de retiro (bajar las jubilaciones). La campaña para preparar el terreno para la reforma jubilatoria incluye a los medios de comunicación y será tarea de la próxima administración. El motivo fundamental esgrimido es que la esperanza de vida de la gente cada vez es mayor, es decir los trabajadores y trabajadoras viven demasiado. La jubilación es salario cobrado a destiempo, los aportes que realizamos mes a mes a modo de “ahorro” no son otra cosa que resignar salario para cobrarlo después. Bajar la jubilación es un asalto y aumentar la edad de jubilación es (además de exprimir al explotado casi hasta el día que se muere) aumentar los años que realiza aportes y disminuir los años que cobra jubilación. Habrá que defender en las calles estos derechos conquistados.

 

Presupuesto 2019/2020

 

El presupuesto muestra con meridiana claridad las prioridades de los gobiernos. Una cosa son las prioridades que los gobiernos dicen que tienen y otra las que efectivamente tienen. En este sentido, esta última rendición de cuentas y las anteriores hablan solas. Entre la gastada frase “educación, educación y más educación” de José Mujica y el presupuesto que le asignó en su periodo de gobierno hay una gran diferencia, parecen de signos políticos distintos. Desde el campo popular se pusieron sobre la mesa a lo largo de las luchas por presupuesto, las formas en las que se debe financiar el aumento significativo de presupuesto en salud, educación y vivienda. Dejar de subsidiar a los empresarios de la salud y la educación privadas, dejar de exonerar de impuestos al gran capital, y frenar ya el aumento sistemático de presupuesto del aparato represivo. Básicamente todo lo contrario al contenido de esta última rendición de cuentas.

 

Consejos de salario

 

Los consejos de salario son creados por el sector batllista del Partido Colorado en 1943 y luego de varias idas y vueltas son reinstalados en 2005 por el tercer batllismo, forma en que se refiere con “honestidad brutal” la senadora Constanza Moreira al progresismo. La negociación colectiva es la bandera del “bloque social y político de los cambios”, es decir el bloque social del gobierno. Levantando las banderas que dejó tiradas el Partido Colorado.

Durante este año se realiza la mayor ronda de consejos de salario de la Historia, se define el salario de cientos de miles de trabajadores y trabajadoras, estos meses el ajuste tiene cara de negociación colectiva; la ronda más grande de la historia es a la baja. El gatillo fácil de esencialidades Ernesto Murro, al frente del Mtss dirige esta gigantesca yerra. Las pautas del poder ejecutivo (que es lo que el gobierno pretende hacer y hace) para esta ronda son de congelamiento o rebaja salarial dependiendo del sector. Tuvieron que ser catalogadas de “insuficientes” por la mayoría burocrática del Pit-Cnt (bloque social y político de los cambios) y directamente de “pautas de hambre” por los sectores independientes. Estos “lineamientos” o “pautas” los conocemos desde mucho antes de que empezara esta 7ma ronda, y pudieron haber sido enfrentados por el movimiento obrero en su conjunto bajo la bandera histórica del sindicalismo clasista de unificación de todas las luchas. Las pautas pudieron haber sido derrotadas. Pero las mayorías burocráticas fragmentan las luchas, y lo hacen en nombre de la unidad por supuesto.  A ninguna cámara patronal nunca le reportó algún perjuicio retirarse de los consejos de salario, el poder ejecutivo no las castigó decretando un aumento de salarios, y tampoco les va a reportar ningún perjuicio a las cámaras rurales el retiro en bloque de esta ronda; no va a haber un salariazo rural.

 

Año electoral

 

Es en estos términos que en Uruguay el 2018 se cierra abriéndole la puerta al año electoral. En el marco del fin de los progresismos y el retorno de las derechas tradicionales, signado por la victoria de Bolsonaro en Brasil. El triunfo de este criminal bufón, realmente peligroso, sorprendió y escandalizó a los liberales. Las consecuencias de haber protegido celosamente el aparato represivo de las dictaduras militares los hace delirar, mas no sacar cuentas. Nos espera una millonaria campaña electoral, que pagamos con nuestro trabajo, que va a oscilar entre “basta de mantener pichis” y “al avance fascista en América Latina lo detiene un cuarto gobierno de Astori”.

 

Gane quien gane siempre perdemos

 

Para los trabajadores y trabajadoras y su necesidad de combatir al capitalismo, el electoralismo se ha planteado y se plantea como uno de los problemas fundamentales. ¿Ganar las elecciones es tomar el poder? ¿se puede entonces emprender de este modo los cambios estructurales que permitan terminar la sociedad de clases para combatir de una vez por todas y francamente la pobreza y la miseria, o las limitantes estructurales son inmovilizadoras? Si así fuera ¿no bastaría un solo gobierno de un partido burgués para que se volviera a implantar la injusticia como si nada hubiera pasado? ¿es posible siquiera ganar una guerra de campañas publicitarias de miles de millones de dólares con un planteo franco y directo de revolución? ¿es por lo menos mínimamente razonable?

Las campañas electorales son campañas publicitarias millonarias, financiadas por los capitalistas. Estos financiamientos son negociados entre los partidos y los empresarios; a cambio hay medidas de gobierno futuras. Esto no es corrupción, es el más lícito funcionamiento de la maquinaria. Hay capitalistas que financian las campañas de varios candidatos con posibilidades. ¿Qué intereses se puede representar luego de ganadas las elecciones?

Los jefes de estas campañas publicitarias por supuesto son publicistas, y los candidatos son posicionados como productos. El electorado de este modo es rebajado a la categoría de consumidor. La lógica no es política sino mercantil, y cada vez más. Los candidatos hablan del derecho al aborto cuando nos quieren seducir a los trabajadores y trabajadoras de izquierda, tocando lo que para nosotros son puntos sensibles, y de mano dura cuando quieren seducir a los conservadores, y evitan hablar de economía, no solo porque tienen poco para debatir.

Un ejemplo muy gráfico es el señalado más arriba. Mujica no otorgó presupuesto para la educación pública porque, como cualquiera en su lugar, no puede otra cosa que representar los intereses de los capitalistas, entre otras cosas porque le financiaron la campaña, pero dice “educación, educación y más educación” porque los votos se los tiene que pedir a los trabajadores y trabajadoras, que somos la inmensa mayoría del padrón electoral. La demagogia, en este marco de la lógica mercantil de la democracia capitalista se vuelve obligatoria, o una necesidad. Y este problema también es estructural, no coyuntural. Y los problemas estructurales exigen soluciones estructurales, no coyunturales.

El asunto fundamental es que la contracara de los asuntos más urgentes de la humanidad (la miseria obscena, las guerras sistemáticas, el patriarcado, la inminencia del colapso ecológico, etc.), son los privilegios de alguien. Y nunca en la Historia, los cambios estructurales se realizaron sin que la clase dominante defendiera sus privilegios con violencia explícita. La necesidad de subvertirlo todo es fundamental. Las necesidades de las mujeres, los inmigrantes, la comunidad LGTBI, los negros, las necesidades salariales y de salud, todas tendrán soluciones circunstanciales si no combatimos la barbarie capitalista que las genera.

Hay una canción que canta un tal Daniel y que la compuso un trabajador caído en combate. “La senda está trazada” dice como haciendo un llamado. Que esa melodía se nos pegue. Hay que ir chiflándola sin darse cuenta. La injusticia no crece en los árboles, si hay injusticia hay un enemigo, y si hay un enemigo tiene que haber pelea. Que sea un llamado a hacernos cargo de nuestra Historia. Que sea un llamado al combate.

 

 

 

Editorial

 

El socialismo es posible, ilusos son los liberales.

 

Es un debate y una preocupación que siempre está, en los medios, el parlamento, en las campañas electorales, y sobre todo en la planificación de los organismos internacionales como la ONU y el G20, el de cómo combatir la pobreza. Es uno de los ejes fundamentales de la agenda política siempre. Por supuesto que, aunque pasen los años, pasen los parlamentarios, los periodistas “serios” y los sec. generales de Naciones Unidas, siempre se trata de combatir la pobreza sin cuestionar los privilegios y la separación en clases de la población. Curiosamente, con esta forma de combatir lo primero sin cuestionar lo segundo, la cantidad de pobres del mundo no hace otra cosa que aumentar sistemáticamente. Circunstancialmente, en algún país, la pobreza puede disminuir (en nuestro país ha pasado más de una vez), pero ni por asomo es capaz de revertir la tendencia general. La brecha entre ricos y pobres es cada vez más grande y más profunda. Esto quiere decir que los ricos cada vez son menos, y más ricos, y los pobres cada vez son más, y más pobres.

Parece que el problema terminara siendo sencillo si uno ordena los elementos correctamente; no se puede erradicar la pobreza sin cuestionar y combatir lo que la genera. El capitalismo es una fábrica de pobres. Para combatir la pobreza hay que combatir el capitalismo.

Hay que decir, sin aspavientos ni melodrama, que es posible un mundo sin pobreza miserable, sin gente muriendo a montones de enfermedades curables, sin guerras de saqueo sistemáticas, sin un fin del mundo por colapso ecológico o nuclear. Es posible inclusive un mundo sin Estado, sin matrimonio, sin dinero. Es posible, aunque para nada fácil. Lo cierto es que la prehistoria puede terminar, pero terminar con la pobreza en el capitalismo es absolutamente imposible, es un delirio liberal. El socialismo es posible, ilusos son los liberales.

 

Ajuste (Manual para no pagar la crisis que provocaste)

 

Hoy Uruguay y la región, están bajo ajuste. Terminado el auge económico de la región generado (siempre) por el buen precio en el mercado internacional de las materias primas (commodities), se termina el llamado ciclo progresista. Históricamente ha sido así: con auge económico gobiernan los liberales (los batllismos por ej.), y en crisis los conservadores (pachequismo, coalición herrero-ruralista). El ejemplo de Argentina es mucho más gráfico; suben los commodities gobierna Perón, bajan los commodities golpe gorila. Ni el FMI, ni los capitalistas confían en los progresistas para llevar adelante un ajuste, de todos modos éstos disputan fervientemente esa posibilidad. En Argentina Macri está llevando adelante un ajuste “de mango reboliado”; endeudamiento, devaluación de dos cifras, inflación de tres, tarifazos, pérdidas de miles de puestos de trabajo y una siniestra reforma jubilatoria que provocó una gigantesca movilización popular en diciembre pasado, que hizo acordar a las heroicas y sangrientas jornadas de diciembre de 2001, cuando el pueblo trabajador echó al delincuente ajustador de De La Rua y lo pagó con 39 muertos. El 2018 cierra para Macri con un gran espaldarazo a este ajuste criminal por parte de los líderes de las principales potencias mundiales en la reunión anual del G20. Un juntadero de lobos de proporciones bíblicas. El presidente argentino, que no para de dar muestras de ser un incapaz muy entusiasta, se jactó de haber logrado organizar el evento. Invariablemente y para que no faltara el distintivo toque disfuncional, se olvidó de ir a buscar al presidente de Francia al aeropuerto y le tocó el himno nacional al jefe de seguridad de la delegación china en vez de al primer mandatario. En esto gastó u$s 80 millones. Por supuesto que el problema de estas cumbres no es lo que cuesta realizarlas, así como el problema de la barbarie capitalista no son los altos sueldos de los senadores y burócratas; pero no es un dato menor que un país pobre como la Argentina haya gastado en dos días y en pleno ajuste casi el doble del presupuesto público de todo un año de Uruguay.

De este lado del Plata, la administración Vázquez, más tímida que la de su vecino, está llevando adelante una desindexación salarial con las pautas a la baja en los consejos de salario, un TLC semi colonial con Chile, perdida de miles de puestos de trabajo, aumento del endeudamiento público y una devaluación de más de diez puntos luego de la exigencia de los autoconvocados (cámaras rurales y empresariales) en el recordado acto de Durazno. Astori y varios representantes del gobierno y de todos los partidos de la oposición de derecha han hecho declaraciones públicas respecto de la necesidad de reformar el sistema jubilatorio: aumentar la edad de jubilación y modificar los haberes de retiro (bajar las jubilaciones). La campaña para preparar el terreno para la reforma jubilatoria incluye a los medios de comunicación y será tarea de la próxima administración. El motivo fundamental esgrimido es que la esperanza de vida de la gente cada vez es mayor, es decir los trabajadores y trabajadoras viven demasiado. La jubilación es salario cobrado a destiempo, los aportes que realizamos mes a mes a modo de “ahorro” no son otra cosa que resignar salario para cobrarlo después. Bajar la jubilación es un asalto y aumentar la edad de jubilación es (además de exprimir al explotado casi hasta el día que se muere) aumentar los años que realiza aportes y disminuir los años que cobra jubilación. Habrá que defender en las calles estos derechos conquistados.

 

Presupuesto 2019/2020

 

El presupuesto muestra con meridiana claridad las prioridades de los gobiernos. Una cosa son las prioridades que los gobiernos dicen que tienen y otra las que efectivamente tienen. En este sentido, esta última rendición de cuentas y las anteriores hablan solas. Entre la gastada frase “educación, educación y más educación” de José Mujica y el presupuesto que le asignó en su periodo de gobierno hay una gran diferencia, parecen de signos políticos distintos. Desde el campo popular se pusieron sobre la mesa a lo largo de las luchas por presupuesto, las formas en las que se debe financiar el aumento significativo de presupuesto en salud, educación y vivienda. Dejar de subsidiar a los empresarios de la salud y la educación privadas, dejar de exonerar de impuestos al gran capital, y frenar ya el aumento sistemático de presupuesto del aparato represivo. Básicamente todo lo contrario al contenido de esta última rendición de cuentas.

 

Consejos de salario

 

Los consejos de salario son creados por el sector batllista del Partido Colorado en 1943 y luego de varias idas y vueltas son reinstalados en 2005 por el tercer batllismo, forma en que se refiere con “honestidad brutal” la senadora Constanza Moreira al progresismo. La negociación colectiva es la bandera del “bloque social y político de los cambios”, es decir el bloque social del gobierno. Levantando las banderas que dejó tiradas el Partido Colorado.

Durante este año se realiza la mayor ronda de consejos de salario de la Historia, se define el salario de cientos de miles de trabajadores y trabajadoras, estos meses el ajuste tiene cara de negociación colectiva; la ronda más grande de la historia es a la baja. El gatillo fácil de esencialidades Ernesto Murro, al frente del Mtss dirige esta gigantesca yerra. Las pautas del poder ejecutivo (que es lo que el gobierno pretende hacer y hace) para esta ronda son de congelamiento o rebaja salarial dependiendo del sector. Tuvieron que ser catalogadas de “insuficientes” por la mayoría burocrática del Pit-Cnt (bloque social y político de los cambios) y directamente de “pautas de hambre” por los sectores independientes. Estos “lineamientos” o “pautas” los conocemos desde mucho antes de que empezara esta 7ma ronda, y pudieron haber sido enfrentados por el movimiento obrero en su conjunto bajo la bandera histórica del sindicalismo clasista de unificación de todas las luchas. Las pautas pudieron haber sido derrotadas. Pero las mayorías burocráticas fragmentan las luchas, y lo hacen en nombre de la unidad por supuesto.  A ninguna cámara patronal nunca le reportó algún perjuicio retirarse de los consejos de salario, el poder ejecutivo no las castigó decretando un aumento de salarios, y tampoco les va a reportar ningún perjuicio a las cámaras rurales el retiro en bloque de esta ronda; no va a haber un salariazo rural.

 

Año electoral

 

Es en estos términos que en Uruguay el 2018 se cierra abriéndole la puerta al año electoral. En el marco del fin de los progresismos y el retorno de las derechas tradicionales, signado por la victoria de Bolsonaro en Brasil. El triunfo de este criminal bufón, realmente peligroso, sorprendió y escandalizó a los liberales. Las consecuencias de haber protegido celosamente el aparato represivo de las dictaduras militares los hace delirar, mas no sacar cuentas. Nos espera una millonaria campaña electoral, que pagamos con nuestro trabajo, que va a oscilar entre “basta de mantener pichis” y “al avance fascista en América Latina lo detiene un cuarto gobierno de Astori”.

 

Gane quien gane siempre perdemos

 

Para los trabajadores y trabajadoras y su necesidad de combatir al capitalismo, el electoralismo se ha planteado y se plantea como uno de los problemas fundamentales. ¿Ganar las elecciones es tomar el poder? ¿se puede entonces emprender de este modo los cambios estructurales que permitan terminar la sociedad de clases para combatir de una vez por todas y francamente la pobreza y la miseria, o las limitantes estructurales son inmovilizadoras? Si así fuera ¿no bastaría un solo gobierno de un partido burgués para que se volviera a implantar la injusticia como si nada hubiera pasado? ¿es posible siquiera ganar una guerra de campañas publicitarias de miles de millones de dólares con un planteo franco y directo de revolución? ¿es por lo menos mínimamente razonable?

Las campañas electorales son campañas publicitarias millonarias, financiadas por los capitalistas. Estos financiamientos son negociados entre los partidos y los empresarios; a cambio hay medidas de gobierno futuras. Esto no es corrupción, es el más lícito funcionamiento de la maquinaria. Hay capitalistas que financian las campañas de varios candidatos con posibilidades. ¿Qué intereses se puede representar luego de ganadas las elecciones?

Los jefes de estas campañas publicitarias por supuesto son publicistas, y los candidatos son posicionados como productos. El electorado de este modo es rebajado a la categoría de consumidor. La lógica no es política sino mercantil, y cada vez más. Los candidatos hablan del derecho al aborto cuando nos quieren seducir a los trabajadores y trabajadoras de izquierda, tocando lo que para nosotros son puntos sensibles, y de mano dura cuando quieren seducir a los conservadores, y evitan hablar de economía, no solo porque tienen poco para debatir.

Un ejemplo muy gráfico es el señalado más arriba. Mujica no otorgó presupuesto para la educación pública porque, como cualquiera en su lugar, no puede otra cosa que representar los intereses de los capitalistas, entre otras cosas porque le financiaron la campaña, pero dice “educación, educación y más educación” porque los votos se los tiene que pedir a los trabajadores y trabajadoras, que somos la inmensa mayoría del padrón electoral. La demagogia, en este marco de la lógica mercantil de la democracia capitalista se vuelve obligatoria, o una necesidad. Y este problema también es estructural, no coyuntural. Y los problemas estructurales exigen soluciones estructurales, no coyunturales.

El asunto fundamental es que la contracara de los asuntos más urgentes de la humanidad (la miseria obscena, las guerras sistemáticas, el patriarcado, la inminencia del colapso ecológico, etc.), son los privilegios de alguien. Y nunca en la Historia, los cambios estructurales se realizaron sin que la clase dominante defendiera sus privilegios con violencia explícita. La necesidad de subvertirlo todo es fundamental. Las necesidades de las mujeres, los inmigrantes, la comunidad LGTBI, los negros, las necesidades salariales y de salud, todas tendrán soluciones circunstanciales si no combatimos la barbarie capitalista que las genera.

Hay una canción que canta un tal Daniel y que la compuso un trabajador caído en combate. “La senda está trazada” dice como haciendo un llamado. Que esa melodía se nos pegue. Hay que ir chiflándola sin darse cuenta. La injusticia no crece en los árboles, si hay injusticia hay un enemigo, y si hay un enemigo tiene que haber pelea. Que sea un llamado a hacernos cargo de nuestra Historia. Que sea un llamado al combate.